Política

MedicionesElecciones nacionales 2017: las primeras encuestas sacuden el mapa político

Cristina Kirchner

Se conocieron los números de la única encuestadora que le acertó al resultado de las PASO. Preocupación en el peronismo pero también en el Gobierno. ¿Cómo impactó el caso Maldonado?

Una encuesta llamó poderosamente la atención en el peronismo. Es la única que había acertado el resultado previo a las PASO. Habían pronosticado 34%, 34% y 15%. La encuestadora se llama Opina Argentina y no trabaja para partidos políticos, sino que hace relevamientos para empresas y grupos de interés. Es decir, no hay sesgo partidario. Su director es Facundo Nejamkis, que trabajó hace tiempo con Juan Manuel Abal Medina.

Esta nueva encuesta es contundente: le da 39% a Cambiemos, 35% a Cristina, 10% a Massa y 6% a Randazzo. Algunos datos interesantes. De ratificarse estos números Randazzo consolidaría su voto. Es decir que sus votantes están enojados con Cristina y no les interesaría volver a votarla. Es apenas una primera foto.

Otro dato importante que se desprende de esta encuesta es que el tema Maldonado no penetró aún en las preferencias electorales. Por lo menos por ahora. Esta encuesta que se publicó por estas horas no tiene grandes diferencias respecto a los números que manejan en los equipos de campaña de Cambiemos, pero que se mantienen en reserva. Y el peronismo también conoce estos números.

“Al clásico plebiscito sobre la gestión del gobierno, se suma la controversia sobre la candidatura de CFK. El elector no solo tiene que evaluar al gobierno actual sino también, en algún sentido, al ciclo del gobierno que terminó en 2015. En este contexto, es altamente probable que una franja de los votantes de cualquiera de las opciones que no quedaron en los dos primeros lugares se encuentren definiendo su voto estratégico, acentuando de esta forma la polarización”, dice el informe que acompaña la encuesta.

Es por eso que los intendentes y gobernadores del peronismo están buscando alternativas. “El 24 se terminan los contratos. La mayoría no son kirchneristas convencidos, es un matrimonio por conveniencia”, explica un joven peronista de buena relación con los distintos bandos hoy enrolado con Randazzo. Nuevos vientos

El peronismo atraviesa un escenario inédito. Si se confirman estas encuestas y se reiteran las derrotas de los viejos caciques provinciales, tendrá el desafío de generar un proceso de renovación sin “generales”: es decir, sin líderes de peso que generen una renovación.

“Hoy por hoy nuestra provincia más grande es Tucumán”, analiza este dirigente. El mapa completo sería así: Cristina sólo puede hablar del pasado, Schiaretti y De la Sota perdieron “contra un exárbitro” y por 20 puntos; Massa se queda sin ningún cargo público. “Va a quedar como un comentarista de la realidad tipo Julio Bárbaro”, ironizan en la Cámpora. ¿Randazzo? Puede acompañar, pero con el 5% no le queda mucho margen para liderar.

Cualquier renovación entonces quedará en manos de “los coroneles” sean estos gobernadores de más bajo perfil o intendentes bonaerenses. Falta ver si a ellos les da la categoría para encarar esa renovación.

Mientras tanto Cristina redobla los esfuerzos de campaña. El viernes inició una recorrida en Avellaneda donde se la puede ver más “cerca de la gente”. Estas “bajadas” (como le dice la gente del PRO a las recorridas por el conurbano) se van a intensificar a medida que avance la campaña. Los intendentes le habían pedido fuertemente que empiece a recorrer más el territorio.

De todos modos, la mayor preocupación en el peronismo bonaerense hoy es cómo evitar los cortes de boleta en el conurbano o el “delivery”, como le dicen en la jerga. Entre ellos manejan un número: si el corte de boleta entre las categorías nacionales (diputados y senadores) y las de concejos deliberantes es hasta 3% estamos hablando de un corte normal. Más de 5% ya es sospechoso e indicaría que los intendentes estuvieron repartiendo las “boletas cortadas”. Esto por ejemplo pasó en Berazategui, territorio de los Mussi y creen que se puede replicar en otros lugares. El Gobierno en alerta

En Cambiemos conocen las encuestas que dicen que Esteban Bullrich le ganaría a Cristina. No las leen con alegría: siempre les fue bien cuando arrancaban de abajo.

Pero la mayor preocupación por estos días tiene que ver con contener las posibles consecuencias del caso Maldonado. Esta semana la investigación promete nuevos avances. El ministerio de Seguridad confía en que se conozcan en estos días las pericias en los vehículos de Gendarmería que presuntamente habrían llevado a Maldonado. La tarea es muy compleja porque se trata de vehículos de alto tránsito que según el caso pueden haber llevado a muchos oficiales, a otros detenidos e incluso animales. “Es como un collage y hay que desagregar cada ADN”, explica un funcionario del ministerio de Seguridad.

El Gobierno confía en el juez y ve con buenos ojos el hecho de que no sea abiertamente contrario al RAM, el movimiento de resistencia Mapuche cuya causa presuntamente defendía Maldonado. No hay fuertes críticas hacia el trabajo del magistrado, teniendo en cuenta la complejidad de la tarea. Sí hay cierto enojo con la familia de Maldonado: “Parece que lo único que les interesa es la carátula de la causa. Todo el tiempo hablamos con familiares de personas desaparecidas y lo que todos realmente quieren es que se encuentre al familiar. Acá uno habla con ellos y lo que te repiten siempre es que no quieren que se cambie la carátula de ‘desaparición forzada’”, explican con sorpresa desde el Ministerio e insisten: “Puede ser que a algún Gendarme se le haya ido la mano, pero desaparición forzosa no es porque acá no hubo ninguna orden. Igual corresponde que el juez tenga que investigar todas las hipótesis”.

Mientras tanto otras pruebas pueden ser relevantes: Gendarmería tiene un binocular incautado durante el operativo realizado del 1 de agosto en el que presuntamente fue reprimido Santiago Maldonado. ¿Puede ser el binocular que extravió el testigo Matías Santana y con los que presuntamente vio cómo se lo llevaban a Maldonado? Podría ser: el problema es que lo encontraron del otro lado del río, desde donde no podría haber visto lo que dijo ver.

Por otro lado, a partir de la nueva recompensa de 2 millones de pesos para aquel que aporte datos significativos, aparecieron nuevos testigos que dicen haber visto a Maldonado. Las distintas policías locales están yendo a mostrar fotos a ver si creen que realmente era él y haciendo pruebas de ADN en los autos de las personas que dicen haberlo llevado.

Más allá de la repercusión en la opinión pública en el Gobierno hay preocupación por el tema. Creen que es fundamental que la cuestión quede resuelta cuanto antes. Sea para despejar completamente la responsabilidad de las fuerzas de seguridad o para sancionarla duramente en caso de que hayan sido responsables.