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Cambio de rumboElecciones europeas en España: el conservador Partido Popular fue el más votado y superó al PSOE de Pedro Sánchez

La formación que lidera Alberto Núñez Feijóo consiguió 9 bancas más de las 13 con las que contaba y alcanza así los 22 eurodiputados. En segundo lugar, el Partido Socialista pierde un escaño y se queda con 20 bancas.

En las elecciones al Parlamento de la Unión Europea de este domingo, los socialistas del presidente Pedro Sánchez perdieron el primer puesto entre las bancas de la Eurocámara ocupadas por españoles.

El ganador de las elecciones de este domingo, en España, fue el Partido Popular (PP) que, aunque por poco margen, superó al Partido Socialista, la fuerza que más presencia tuvo en el Parlamento europeo en los últimos cinco años.

La formación que lidera Alberto Núñez Feijóo consiguió 9 bancas más de las 13 con las que contaba y alcanza así los 22 eurodiputados. En segundo lugar, el Partido Socialista pierde un escaño y se queda con 20 bancas.

España no está ajena al ascenso de la extrema derecha en la Unión Europea, que podría crecer hasta ocupar una cuarta parte del Parlamento europeo.

Vox, que actualmente es la quinta fuerza política en la Eurocámara, sube hasta el tercer puesto, con 6 bancas entre los partidos españoles del Parlamento con sede en Estrasburgo.

Sumar, la coalición de izquierdas que lidera la ministra de Trabajo Yolanda Díaz y que se estrena en estas elecciones europeas, logró entrar en la Eurocámara con 3 diputados y Podemos, que hasta hoy estaba en cuarto lugar con 6 bancas, se queda con apenas 2.

Ciudadanos, la fuerza de centro-derecha que está desapareciendo en toda España, cuenta actualmente con 8 eurodiputados que no renovarán sus puestos.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Foto EFEEl líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Foto EFE

Junts per Catalunya, el partido del ex presidente catalán Carles Puigdemont -que está esperando que la ley da amnistía entre en vigor para poder volver a España sin ser encarcelado por haber declarado la independencia de Cataluña en 2017-, pierde dos bancas y conserva sólo una.

Y una curiosidad: Se acabó la fiesta, el partido del activista de extrema derecha Luis Pérez Fernández, conocido como Alvise Pérez, entra a la Eurocámara con tres eurodiputados. Pérez copió la iniciativa del presidente argentino Javier Milei y prometió que, si lograba su banca como eurodiputado, sortearía los casi dos millones y medio de euros de su sueldo durante los próximos cinco años hasta las próximas elecciones del Parlamento europeo.

Plebiscito a Pedro Sánchez

Para los españoles, estos comicios al Parlamento europeo tienen un valor que va más allá de los eurodiputados que España aporta a la Eurocámara: son interpretadas en clave nacional y permiten medir la térmica social de apoyo o rechazo a la gestión del gobierno de coalición de izquierdas que lidera el socialdemócrata Pedro Sánchez.

Aunque con lo justo, el PP consiguió imponer su relato y teñir a estas elecciones del valor plesbicitario que Núñez Feijóo le quiso dar desde el inicio de la campaña. “Tenemos la posibilidad de responder a la situación política que está viviendo España y desde aquí también a lo que queremos que sea el futuro de Europa”, dijo el presidente del PP cuando salió de votar.

Y a pesar de que no logró el cimbronazo que sí consiguió Marine Le Pen en Francia, donde el presidente Emmanuel Macron anunció que adelanta elecciones para fin de mes, la lectura electoral que hace el PP es la de una condena al gobierno de Pedro Sánchez.

Unos 38 millones de ciudadanos podían votar -no es obligatorio- este domingo en España, el cuarto país de la Unión Europea en población y, por lo tanto, en cantidad de eurodiputados para ubicar en el Parlamento, detrás de Alemania, Francia e Italia.

Son las novenas elecciones europeas en las que participa España desde que ingresó a la Unión, en 1986.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado de su mujer Begoña Gómez. Foto EFEEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado de su mujer Begoña Gómez. Foto EFE

Y lo que los españoles decidieron este domingo sentará a 61 eurodiputados en Estrasburgo, sede del Parlamento europeo que integran 720 bancas repartidas entre los 27 países que integran la Unión Europea.

En su edición 2024, el Parlamento europeo sumará 15 diputados por el aumento de población. En el caso de España, ese crecimiento poblacional se traduce en dos bancas más.

Fatiga electoral

Este domingo los españoles llegaron fatigados a las urnas. En lo que va del año ya hubo elecciones en Galicia, en el País Vasco y en Cataluña.

Sin embargo, es la primera vez que los dos partidos mayoritarios en España, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el Partido Popular (PP), se van a medir a nivel nacional desde las elecciones nacionales de julio del año pasado.

Por entonces, el PP fue el más votado, pero no consiguió los apoyos necesarias para alcanzar la mayoría imprescindible para formar gobierno, posibilidad que sí tuvo el PSOE: su secretario general, Pedro Sánchez, consiguió su reelección con el apoyo de los partidos independentistas catalanes y vascos.

El Parlamento para los próximos cinco años

A pesar de que las elecciones europeas no suelen despertar adhesiones masivas por parte la población, los candidatos se esforzaron en subrayar la importancia de estos comicios en los que la izquierda y la derecha, la ganadora en estas elecciones, se juegan el poder territorial para los próximos cinco años.

Algunos países, como Holanda, votaron ya el 6 de junio. Y otros, como Italia, ofrecen a los suyos asistir a las urnas durante todo el fin de semana.

Por qué importan estas elecciones

En España, por ejemplo, es crucial la configuración del Parlamento europeo: el 53 por ciento de las leyes aprobadas en España derivan de directivas de la Unión Europea, como las ayudas para los agricultores, las cuotas permitidas de pesca de los pescadores españoles o las normativas para la producción automotriz.

Las ayudas europeas a Ucrania, luego de la invasión rusa de febrero de 2022, también se deciden allí.

Hasta las dos de la tarde había votado el 27,7 por ciento de los españoles, siete puntos menos de quienes lo hicieron a esa hora en las últimas elecciones europeas de 2019 que contaron con más afluencia tal vez porque coincidieron con comicios locales, municipales y regionales autonómicas.

A las seis de la tarde habían votado apenas el 38,3 por ciento de los electores, once puntos menos que en 2019.

Unas 600 mil personas votaron por correo, cifra que duplica la de 2014, últimas elecciones al Parlamento europeo que, como las de este domingo, no se superpusieron con otras citas electorales internas.

Campaña a la española

Fue, sin embargo, una campaña electoral en la que se habló poco de Europa y demasiado de asuntos domésticos como la investigación que un juez de Madrid sigue a la esposa del presidente Sánchez, Begoña Gómez -quien está citada a declarar el 5 de julio-, o los casos de posible corrupción en la compra de barbijos y material sanitario durante los días más trágicos de la pandemia de Covid.

El PP y Vox, los principales partidos de la oposición, le critican al presidente Sánchez, además, el reconocimiento que el gobierno de España hizo del Estado de Palestina.

Y hasta la crisis diplomática entre España y Argentina fue utilizada como dardo electoralista entre el PSOE de Sánchez y los partidos opositores.

La crisis con Argentina se coló en la campaña

Las relaciones entre nuestro país y España se tensaron hace tres semanas cuando en su visita a Madrid, el presidente argentino Javier Milei aludió, sin nombrarla, a la esposa de Pedro Sánchez como “corrupta”. Milei había sido previamente agraviado por un ministro del gobierno de Sánchez, que había insinuado que el presidente argentino consumía “sustancias”.

España respondió a los dichos de Javier Milei retirando a su embajadora de Buenos Aires, medida que los partidos de derecha criticaron y consideraron tan excesiva como electoralista.

Sánchez, por su parte, capitalizó las declaraciones de Milei, cuando en el último festival de Vox arengó a no ceder “ni un milímetro a los zurdos”, y las utilizó en la campaña del PSOE para las europeas de este domingo.

“Todos vamos a votar con la zurda para frenar a la ultraderecha”, exhortó el presidente del gobierno español durante el acto de cierre de su candidata a eurodiputada, Teresa Ribera, quien fue hasta ahora su vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Con pins de “Soy zurdo”/“Soy zurda” y un corazón, Sánchez se calzó una remera con la leyenda “Somos zurdas” y llamó a elegir a su partido.

Este domingo al mediodía, a la salida de la escuela en el barrio de Moncloa donde fue a votar con su esposa, lo despidieron con gritos de “¡Traidor!” y “¡Corrupta!” para su mujer.

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