Cultura

LecturaUna guía de 50 libros para leer en el verano

Novedades y clásicos, autores famosos y grandes descubrimientos, relatos breves y textos más largos en esta lista de recomendaciones de títulos infalibles

¿Lectura fácil de digerir o narraciones de 500 páginas (o más) aprovechando que tenemos tiempo? ¡Ambos! ¿Novedades o clásicos? ¡Todos! El momento de las vacaciones es ideal para abstraerse libro en mano a la sombra de un árbol en medio del campo o en la playa, acostados en una reposera, y para ponernos al día con el pasatiempo intelectual por antonomasia: leer. Puede ser en formato tradicional de papel pero también puede haber llegado la hora de intentar la novedad: leer en ebook. Infobae Cultura recomienda títulos que quedarán ligados al tiempo de descanso. “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”, dijo Cervantes que algo sabía al respecto.

 

Considerando que Pierre Lemaitre visitó Argentina el año pasado y fue una de las figuras de la Feria del Libro pasada, van dos de sus títulos: Tres días y una vida (Salamandra) y Camille (Alfaguara). En el primero, el niño Antoine Courtin vive tres episodios decisivos en su vida (el principal es un asesinato en medio de un ataque de furia) que no necesariamente lo definirán como hombre pero sí lo obligarán a enterrar memorias oscuras. En Camille (que pertenece a la saga del singular y mínimo comisario Verhoeven), el novelista francés juega con la violencia: Anne Forestier queda en medio de un asalto en los Campos Elíseos y sufre una paliza brutal. Sobrevive y el peligro la rodea: ha visto la cara del asaltante. En ambos libros, Lemaitre se despega de las fórmulas de la novela negra y una ansiedad que se desprende del suspenso y las historias opresivas, hacen de sus obras una exploración de las miserias humanas.

Dos novelas enormes -en varios sentidos- pueden darnos grandes satisfacciones en el comienzo de este 2018. Una de ellas es 4321, la esperada nueva novela de Paul Auster (Seix Barral), una mirada al siglo XX a través de cuatro novelas en una, en la que el protagonista es Archie Ferguson, alter ego del célebre autor norteamericano. El otro gran desafío en páginas es El jilguero (Lumen)de Donna Tartt, que narra la historia de Theo Decker, un adolescente que acude a ver una muestra de arte con su madre al Metropolitan Museum de Nueva York y un atentado deshoja su vida de manera impensada. Lo que sigue es una novela de iniciación extraordinaria que aborda con maestría temas como el desamor de la orfandad, el conocimiento del oficio de restaurador de antigüedades, el sube y baja de las drogas, los vínculos con distintas mafias.

 
 

En El ruido del tiempo (Anagrama), el inglés Julian Barnes recorre la vida del compositor ruso Dmitri Shostakóvich, quien al ser denunciado por el estalinismo intuye que sus días están contados. En un golpe de suerte logra salvarse de Siberia y de la muerte, aunque eso no signifique que “El Partido” se olvide de él. Por el contrario, su razón para seguir existiendo está ligada a mandatos ajenos y sigue vivo su compromiso con las políticas del gobierno. La novela de Barnes es una gran reflexión sobre el valor y sobre la cobardía.

Stoner, de John Williams (Fiordo), fue publicada originalmente en 1965 y cuenta la historia de William Stoner, un profesor gris con un matrimonio infeliz que deja su vida su vida de campo para meterse de lleno en el estudio de la literatura en la universidad. La desesperanza es aquí real y el principio existencialista, pura retórica. Una genialidad cuyo argumento es apenas una vida cotidiana.

El cuento de la criada y Alias Grace, de Margaret Atwood (Salamandra), son dos de las grandes novelas de la brillante autora canadiense que en estos días llegan masivamente al público a través de celebradas series de TV. El cuento de la criada es una distopía, una novela de anticipación cuyo argumento gira alrededor de un Estados Unidos de un futuro cercano, gobernado por una teocracia que suprime la libertad de expresión y los derechos de las mujeres, comenzando por los derechos reproductivos. En Alias Grace, Atwood reconstruye la historia real de Grace Marks, quien en el siglo XIX fue acusada de ser cómplice en el asesinato de su patrón. La novela juega con la ambigüedad todo el tiempo: nunca se sabe si Grace es o no es inocente.

 

En Origen (Planeta), Dan Brown, autor del best seller El código Da Vinci, continúa con la saga que tiene como protagonista a Robert Langdon, profesor de simbología e iconografía religiosa de la universidad de Harvard, quien esta vez debe resolver misterios con Barcelona, Bilbao, Madrid y Sevilla como escenario.

Michael McDowell es guionista ocasional de Tim Burton y con Los elementales (La bestia equilátera) nos devuelve el amor por la novela gótica del sur de los Estados Unidos al mejor estilo de Tennessee Williams. Perversa, terrorífica, esta novela narra los miedos y los espantos en una trama tan simple como agudísima.

El prolífico John Grisham llega con el Soborno (Plaza & Janés) y un abrumador reflejo de la sociedad: un juez corrupto ha ganado más dinero que nadie con su intervención en la construcción de casinos en tierras indígenas. La investigadora y abogada Lacy Stoltz se enfrenta a peligros que pueden llevarla a la muerte.

Stephen King no defrauda: Fin de guardia (Plaza y Janés) es el final de la Trilogía Bill Hodges (lo preceden Mr. Mercedes y Quien pierde paga). Aquí, el detective Hodges, enfermo de cáncer de páncreas, se embarca en una investigación privada donde una serie de suicidios tienen algo en común: Mr. Mercedes. El cruel asesino quedó en estado vegetativo tras la intervención de Hodges pero de alguna manera logra digitar los eventos. Se lee de un tirón.

 

En Tiempo muerto, Margarita García Robayo (Alfaguara) relata el final del amor entre Pablo y Lucía. El momento entre la decisión de la separación y la despedida es ese espacio yermo, paradójicamente rebosante de vacío. La autora colombiana desmiembra palabras como dolores.

L.A. Confidential de James Ellroy (Literatura Random House) nos acerca la mejor herencia de Raymond Chandler. Este thriller negro muestra la cara más glamorosa de Los Ángeles en la década del 50 y la corrupción policial más sucia escondida bajo esa cortina. Un baño de sangre en una confitería desatará un pandemonio de bajas pasiones y conflictos personales. Fue llevada al cine con gran éxito.

El otro lado (La bestia equilátera), de Alfred Kubin, es una esperada reedición de la novela fantástica admirada por Kafka, Herman Hesse y los surrealistas. Este clásico de culto es una parábola sobre las utopías y la potencia autodestructiva del hombre.

 

En Más allá del invierno, la chilena Isabel Allende reúne a Lucía, Richard y Evelyn, tres personajes de diferentes nacionalidades y experiencias que atraviesan un invierno en sus vidas y que, reunidos por el azar, deben tomar una decisión crucial, en el marco de una tremenda tormenta de nieve en Brooklyn. El paso del tiempo, la culpa, el amor crepuscular e inesperado; la violencia política, las maras, la trata de personas, la inmigración, el narcotráfico y las adicciones son algunos de los temas de una novela que, sobre todo, apuesta fuerte por las segundas oportunidades. Con La ridícula idea de no volver a verte (Seix Barral), la española Rosa Montero expuso como nunca su versatilidad como narradora y cronista. En esta novela, Montero cruza la historia de la científica Marie Curie, a la hora de la muerte de su marido Pierre, con su propia experiencia de la viudez.

Cornelia, de Florencia Etcheves (Planeta), es un policial dinámico que cuenta la historia de la desaparición de una joven en la Patagonia en el marco de la mafia de la trata de personas. Gran oportunidad para leer esta historia ya que este año se estrena la película, con Luisana Lopilato en uno de los personajes principales.

Desde hace casi 10 años, la española Almudena Grandes está abocada a un ambicioso proyecto literario que sólo alguien con su maestría y constancia puede llevarlo a cabo: “Episodios de una Guerra Interminable” es una obra monumental de seis volúmenes que aborda la Guerra Civil española, el régimen franquista y las heridas de la historia que continúan abiertas. Comenzó con Inés y la alegría, siguió con El lector de Julio Verne y Las tres bodas de Manolita, y ahora llega la cuarta entrega: Los pacientes del doctor García. Novelón fabuloso, su protagonista es el doctor Guillermo García Medina, quien, tras la victoria de Franco, consigue evitar la muerte gracias a los documentos falsos que le dio un amigo a quien él le había salvado la vida en 1937. Ahora, en septiembre de 1946, su amigo regresa del exilio con la misión de infiltrarse en una organización clandestina que busca criminales de guerra y prófugos del Tercer Reich y es el turno de Guillermo de acompañarlo y desenmarañar una trama de traiciones y espías.

 

Música infiel y tinta invisible son las memorias de Elvis Costello (Malpaso), el músico más ecléctico y anti rockstar. Pero en este anecdotario de vida vemos por qué: no es una estrella porque pasó por todos los estilos sin enquistarse en ninguno. Plagado de historias de lo más originales, la vida de Costello tiene tantos matices como su música.

En Humor al Diván (Sudamericana), Tute recopila las viñetas con lo mejor que sabe hacer: echarle unas risas a la psicología y el psicoanálisis. Sus personajes traducen el conflicto comunicacional con una gracia tal que Lacan y Freud se lo agradecerían (muertos de la risa).

El verano es buen momento para entender más distendidos qué pasa en el contexto político mundial y cómo se ve afectado el mundo entero. En Conspiración: Cómo Rusia ayudó a Trump a ganar las elecciones (Debate), el periodista británico Luke Harding -conocido por su trabajo en el diario The Guardian– narra en tiempos de novela negra toda la trama del Russiagate, espionaje al estilo de la KGB pero hoy en día. Sus investigaciones le valieron la deportación de Rusia.

En Contra el separatismo, el filósofo español Fernando Savater arremete contra los independentistas catalanes, a través de una una proclama visceral que ahonda en cómo se construyó el nacionalismo exacerbado que guía al pueblo catalán en su búsqueda por la independencia de España.

 

Los clásicos por algo lo son y entre ellos se encuentran Anna Karenina, de  Lev Tolstói, una novela en que se desarrollan dos historias de amor. En una  Ana Karenina, mujer de la alta sociedad, está enamorada del joven oficial Vronski y abandona a su esposo e hijo para seguir a su amante, con un final apasionante. En la otra, el contrapunto se produce en la experiencia amorosa de Kitty, quien se casa con Levin, un noble terrateniente cuyas reflexiones encarnan el espíritu crítico de la idea progreso.

En El mundo según Garp (Tusquets), de John Irving, una madre y un hijo se ven envueltos en una vida de hipocresía, inhibiciones y violencia, de la que el joven construirá una narrativa con personajes excéntricos, con extrañas historias que van armando otro relato dentro del relato. Es la novela más famosa de Irving, uno de los grandes autores contemporáneos.

Cien años de soledad (Literatura Random), del Nobel colombiano Gabriel García Márquez es considerada una de las grandes obras de la literatura latinoamericana y tiene como eje a la familia Buendía, en una historia con una estructura cíclica temporal, con acontecimientos extraordinarios, puro “realismo mágico”.

Sobre Madame Bovary, de Gustav Flaubert, obra cumbre de la  narrativa romántica de la época, el premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa expresó: “La intensa y trágica historia de una campesinita normanda que quiso vivir todas las aventuras que cuentan las novelas y lo pagó tan caro”.

 

El astronauta de Bohemia, de Jaroslav Kalfar (Tusquets) cuenta la historia del huérfano Jakub Procházka, quien fue criado por sus abuelos y a quien lo acompaña el estigma de un padre que fue colaboracionista de la dictadura comunista y de una infancia traumática. Convertido en un prestigioso astrofísico, se le ofrece la oportunidad de limpiar su apellido erigiéndose en el primer astronauta de la República Checa. Su misión será levantar muestras de una misteriosa nube de polvo que se ha interpuesto entre la Tierra y Venus.

Toda una vida, de Robert Seethaler (Salamandra) cuenta una historia chiquita que es en definitiva la enormidad de una vida, la de un campesino que a través de su día a día advierte el gran cambio técnico que trajo el siglo XX, en donde a la par de las guerras, el progreso arrasa con todo vestigio de un pasado sencillo.

El verano puede ser la gran oportunidad de leer a autores consolidados como el español Javier Cercas y qué mejor que arrancar con Soldados de Salamina (Tusquets), la novela que lo lanzó a la fama y en donde ya estaban los rasgos más característicos de su narrativa, que conjuga historia y ficción: en los últimos meses de la Guerra Civil española, un miliciano anónimo le perdona la vida a Sánchez Mazas, escritor e ideólogo falangista que está prófugo. Un periodista encuentra esta historia por casualidad y se propone reconstruirla.

Para aquellos que gustan de los hallazgos literarios: en Manual para mujeres de la limpieza están reunidos varios de los relatos de Lucía Berlin. Escritos con una escritura magnética, sus cuentos -que cruzan autobiografía con ficción- son un amasijo de imágenes en las que la belleza emerge del mal y la sordidez se cuenta con prosa filosa, humor ácido y una puntuación atropellada y singular.

 

En Chesil Beach (Anagrama), el británico Ian McEwan propone una historia tristísima de amor, una anatomía del instante en el que el cuerpo y la mente de una pareja se encuentran con lo inesperado, con el fracaso sexual y psicológico.

La reedición de Sobre la desobediencia civil de Thoreau (Del Nuevo Extremo) nos trae este ensayo tras su experiencia en la cárcel: el autor, acaso el primer anarquista, se niega a pagar los impuestos por su rechazo a la guerra entre su país, Estados Unidos) y México y eso le valió la pena. Naturalista, individualista, critica la autoridad del Estado. Un libro fundamental para entender los abusos del poder. Ghandi y Martin Luther King tomaron estas páginas de base para su compromiso social.

El noruego Karl Ove Knausgard tituló provocativamente Mi lucha a los seis tomos autobiográficos que dedica a su vida. ¿Pretencioso? Quizá. Pero efectivo. Tiene que llover(Anagrama) es la antepenúltima entrega de esta proeza literaria. Desde su La muerte del padre, se entiende la lucha del autor pero es aquí donde todos los ingredientes que hacen una vida: temores, amores, infidelidades, inseguridades, logros, son demoledores a la hora de la identidad. Se celebran estas formas más originales de la literatura.

En Crónica de mi familia (Tusquets), el autor neorrealista italiano Vasco Pratolini no propone una novela, sino “un soliloquio del autor con su hermano muerto”. Recuperado por Juan Forn para la colección Rara Avis, el libro ingresa en un mundo gris, apesadumbrado, pero de gran riqueza espiritual.

 

Esta temporada puede servir también para saldar deudas pendientes con la gran literatura, como la del austríaco Stefan Zweig, cuya obra está siendo publicada completa en la editorial española Acantilado. Sus novelas breves y románticas como Veinticuatro horas en la vida de una mujer o Cartas de una desconocida ofrecen un panorama de la Europa previa al nazismo en clave de ficción mientras su libro de memorias, El mundo de ayer, de refleja ese mismo esplendor en primera persona. Zweig huyó del nazismo y se refugió en Brasil, donde junto con su joven esposa se suicidó en 1942.

 

Este año el Nobel de Literatura fue otorgado a Kazuo Ishiguro, el narrador británico de origen japonés cuya obra tiene lectores en todo el mundo. Para comenzar a leerlo, qué mejor que Los restos del día  (Anagrama)esa novela narrada por Stevens, un mayordomo que alguna vez encarnó en el cine el actor Anthony Hopkins, quien relata cómo luego de la muerte del que fue su amo por décadas, descubre haber sido empleado de un hombre indigno.

En Todos los universos posibles – Microrrelatos reunidos (Planeta), la argentina Ana María Shua compila en mil páginas todos sus minicuentos, esa estructura genial que tan bien utilizaron Calvino, Borges, Kafka y Cortázar. En cada uno de ellos, uno se sumerge en un mundo único y apasionante.

Zama (Adriana Hidalgo), de Antonio Di Benedetto, fue llevada al cine en 2017 por la prestigiosa directora argentina Lucrecia Martel. La novela narra la eterna espera de Diego de Zama, en Paraguay durante el siglo XVIII. Una espera que se extiende en embarcaciones que nunca llegan, nombramientos que se retrasan, sueldos que no aparecen y mujeres que tampoco ayudan a hacer la existencia un poco más llevadera.

Los cuentos de Antártida (Eterna Cadencia), de la irlandesa Claire Keegan, proponen miradas de mujeres y niños respecto del mundo familiar y de las relaciones íntimas desplazadas del centro de la sociedad patriarcal. La pluma de la autora la coloca en la línea de Anton Chejov y Flannery O’Connor.

 

Patria, de Fernando Aramburu (Tusquets), fue una de las grandes novelas del año. Suerte de maravilloso culebrón, es una novela magistral que en más de seiscientas páginas cuenta el conflicto vasco-español a través de la historia de dos familias amigas que en cierto momento se vuelven enemigas, siguiendo la ley de una grieta inevitable entre los vascos: en una de ellas hay una víctima del terrorismo, en la otra, un terrorista. Los diarios de Emilio Renzi, de Ricardo Piglia: ya están publicados los tres tomos de los diarios del alter ego del gran escritor argentino que murió hace casi un año. Este monumental proyecto está integrado por los volúmenes: Años de formaciónLos años felices y Un día en la vida, arranca con un escritor en ciernes que tiene apenas dieciséis años y se cierra con la publicación de su primer libro.

El salto de papá, de Martín Sivak (Seix Barral), fue una de las grandes sorpresas del año que acaba de terminar. En un libro emocionante y conmovedor, el periodista cuenta la historia de su padre, Jorge, un empresario comunista que se suicidó en 1990, pero también repasa lo que fue el secuestro y asesinato de su tío Osvaldo, protagonista de un caso emblemático de la década del 80. Historia familiar e historia de la consolidación de la democracia argentina en un mismo libro.

El Levantamiento de Varsovia fue uno de los movimientos de resistencia más importantes, heroicos y trágicos de la Segunda Guerra. Comenzó el 1 de agosto de 1944, y su historia es casi desconocida. En un ensayo poético que es a la vez también ejemplo de literatura del yo, Ana Wajszuck reconstruye ese levantamiento y también la historia de su familia en su libro Chicos de Varsovia, que seguramente encontrará lectores ávidos de este tipo de literatura.

 

Los destinos invisibles, del israelí Eshkol Nevo (Océano), cuenta la historia de un hombre grande que combatió en la guerra de Yom Kippur (1973) y que al quedar viudo decide emprender un viaje a Latinoamérica en busca de sí mismo, aunque su verdadero objetivo es fundar en este lado del planeta una nueva nación que cumpla con aquello que Israel, según su mirada, no terminó de cumplir. Cuando la familia pierde contacto con él, su hijo Dori -quien está en crisis con su mujer, Roni- decide venir a buscarlo. En el camino conocerá a Inbar, una israelí que también está en crisis con su pareja y que tiene una relación muy cercana con Lily, su abuela, una polaca que llegó a Palestina muy poco antes del comienzo de la Segunda Guerra.

El trabajo de los ojos, de Mercedes Halfon (Entropía), es un libro bello e inclasificable, mezcla de autoficción y divulgación cultural y científica. A partir del relato de su estrabismo, Halfon construye un ensayo sobre ver y sobre la luz, tras la huella de autores como John Berger y Oliver Sacks, entre otros.

Pedro Mairal es uno de los grandes escritores argentinos. En, La uruguaya, el autor cuenta la historia de Lucas, que aunque está casado, se siente solo.  La novela narra la partida culposa al paraíso y el descenso al infierno del protagonista en una serie de peripecias compartidas con personajes delineados en profundidad en pocas líneas y en donde se conjugan, a pura angustia y desconcierto, reflexiones sobre el amor, el deseo, el matrimonio, la familia y la paternidad. Salvatierra (Emecé) es una suerte de fábula maravillosa en la que los hijos de un pintor mudo vuelven a la casa del padre a recuperar rollos y rollos de pintura en las que el hombre pintó toda su vida con el objeto de que sean trasladadas a Europa para ser exhibidas. Un robo inesperado los expone a conocer verdades que nunca habían imaginado.

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