Policiales

Homicidio en VaquerosUn perro, fotos del celular y 14 minutos, claves del asesinato de Jimena Salas

Las fiscalías penales tienen como principal hipótesis del crimen de la joven mamá de Vaqueros el “robo frustrado”.

Este perrito se perdió y yo me tengo que ir a trabajar. Se lo dejo a usted para que lo cuide y para ver quién sería el dueño. Si lo encuentro al dueño, vuelvo hacia la casa”. Ese sería el cuento o ardid que habrían usado los asesinos de Jimena Salas, la joven de Vaqueros, para entrar a su casa. La intención era robarle, pero al frustrarse ese delito, la asesinaron. Esta es la hipótesis más sólida que los fiscales penales Pablo Paz y Rodrigo González Miralpeix sostienen sobre lo que sucedió en la casa del barrio San Nicolás, antes del mediodía del 27 de febrero pasado, según informó El Tribuno.

Ayer, a las 10, los fiscales Paz y González Miralpeix presentaron la información que se logró rescatar del celular de la víctima, que había sido destruido en la casa y arrojado sobre la ruta nacional 9, frente a la subcomisaria de Vaqueros.
En la conferencia mostraron un video con los avances de la investigación y pidieron la colaboración de la población para identificar a los asesinos. A su lado estaban el esposo de Jimena, Nicolás Cajal, y su abogado Pedro Arancibia.

“La hipótesis más fuerte y que se ratifica con la información del celular es el robo frustrado; pero aún no podemos descartar ninguna otra hipótesis”, dijo tajante el fiscal Paz.

Información

Poco después del crimen de Jimena, la Policía encontró el celular completamente destruido sobre la ruta 9. Por el estado en el que se encontraba había dudas acerca de si podían extraer el chip de almacenamiento y, luego, si podrían recuperar la información que contenía, explicó el fiscal Paz.

Imágenes reales del teléfono de Jimena Salas

Imágenes tomadas por un testigo días antes del hecho (misma persona que vio Jimena Salas y mismo método de engaño)

En la escena del crimen se encontraron dos perfiles genéticos diferentes cuyos identikits fueron creados a partir de la descripción de testigos. Uno de ellos ya había sido previamente y ahora se sumó el de un segundo hombre. 

En el Cuerpo de Investigaciones Judiciales de Buenos Aires, “a través de una técnica que se llama chip-off, en septiembre, se pudo extraer con éxito el chip”, recordó. 

“Ahora bien, no había en el país un dispositivo que pueda leer la información que contenía, por lo que se contrató a una empresa particular que compró al fabricante, en Taiwán, un dispositivo para leerlo. Por suerte se pudo extraer y leer toda la información y ahí surgieron datos concretos y las fotos de esa persona y el perro, que es la última actividad que ha tenido el celular de la víctima”, indicó el fiscal.

“Ese es uno de los asesinos de Jimena Salas”, afirmó contundente Paz. Y fundamentó la conclusión: pasaron solo 14 minutos entre el momento en el que se tomó la foto del hombre con el perro en manos, y el ataque mortal a la joven.

Modus operandi

Paz y González Miralpeix reiteraron varias veces que la “hipótesis más fuerte es el robo frustrado”. Y la forma de cometer ese robo era fingir que un perro de raza caniche toy, color gris, estaba perdido.

“Días anteriores al homicidio en la zona norte de la ciudad hay vecinos que ven a la misma persona, con el mismo perro, realizando el mismo modus operandi sin llegar a cometer delito alguno. Son testigos que pudieron describir con mucha precisión el dictado del rostro porque hay gente que pudo conversar con esta persona”, añadió el fiscal Paz.

De esos testimonios obtuvieron una foto similar a la que Jimena sacó con su celular donde se ve al perrito y a su atacante, aunque lamentablemente, centrados en el animal perdido, nadie registró el rostro.

El hombre tiene entre 25 y 30 años, es de tez blanca, de trato amable, confiable, es una persona bien vestida, según la descripción dada por los fiscales. 

Un dato más: los testigos que tuvieron contacto con él afirman que su tonada es norteña; no tiene rastros de otras provincias o países al hablar.

Droga

Un hecho que aún llama la atención es la saña y crueldad con la que fue asesinada Jimena, quien recibió 46 puñaladas, y que eso fuera consecuencia de un robo frustrado. 

“Esa es una cuestión que al comienzo nos desviaba de la hipótesis de robo porque es poco común un desenlace así. No se puede descartar la presencia de un psicofármaco o estupefaciente en el agresor, que haya generado esa violencia contra Jimena”, estimó Pedro Arancibia, abogado de Cajal.

Con esta información el caso es investigado como un robo frustrado, cometido por dos hombres que serían familiares (sus ADN que aparecieron en la escena del crimen) y usaron un supuesto perro perdido para entrar a la casa.

Cualquier información certera que puedan aportar testigos para identificar a los autores, reconocer al perro utilizado o informar sobre hechos similares será recompensada por el Gobierno con500.000 pesos. Las vías de comunicación son el911, el teléfono 3876830841 o el correo fiscaliagap2@mpublico.gov.ar.

 

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