Política

Tensión diplomáticaMauricio Macri negó la acusación sobre el envío de material bélico a Bolivia: “Dejen de mentir”

Lo hizo a través de una carta, en la que cruzó a Alberto Fernández. “Es una desgracia para todos los argentinos tener un presidente que carece de credibilidad”, sostuvo.
El ex presidente Mauricio Macri negó las acusaciones sobre el envío de material bélico a Bolivia en 2019, luego de la destitución de Evo Morales. Lo hizo este sábado, a través de una carta, en la que cruzó duramente a Alberto Fernández.

La carta se dio a conocer dos días después de que funcionarios bolivianos denunciaran que el Gobierno de Macri había colaborado con Jeanine Áñez, quien asumió la Presidencia de Bolivia de forma provisoria, con el envío de gases lacrimógenos y municiones antimotines para reprimir las protestas sociales.

La prueba presentada fue una carta presuntamente enviada por Jorge Gonzalo Terceros, ex comandante de la Fuerza Aérea del país vecino, en la que le agradecía la entrega del material antimotines al embajador argentino. El ex militar aseguró ayer que su firma fue falsificada.

La acusación emitida desde Bolivia estuvo acompañada casi en simultáneo por una carta del presidente Fernández, quien pidió disculpas a su par boliviano y dijo sentir «dolor y vergüenza» por el episodio.

«Quiero desmentir de manera rotunda la veracidad de esas acusaciones y, al mismo tiempo, repudiar la carta que el presidente Alberto Fernández envió a las autoridades bolivianas expresando ‘dolor y vergüenza’ sobre esos hechos falsos en los que quieren involucrarme. En un solo acto Alberto Fernández logró devaluar su palabra y su firma», señaló el ex presidente en el inicio de su respuesta.

Sobre las acusaciones, Macri afirmó que su Gobierno prestó «ayuda humanitaria» tras «las denuncias de fraude y posterior renuncia de Evo Morales y en línea con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea».

Luego de remarcar que las denuncias fueron desmentidas por los protagonistas locales, volvió a apuntar contra el Gobierno argentino. «Estas acusaciones sin sustento nos sumergen otra vez en la dinámica alienante y paranoica de un gobierno débil que busca ocultar la realidad que lo acecha».

Y cargó duro contra Fernández: «Es una desgracia para todos los argentinos tener un presidente que carece de credibilidad; que dice algo y que al poco tiempo se conoce que es mentira, que en todas sus declaraciones trata de falsear, engañar, esconder, que nunca cumple y siempre tiene excusas para echarle la culpa a otros».

Las críticas al oficialismo se expandieron también al manejo de la pandemia y las dificultades para la adquisición de vacunas. «Sabemos que no quiso traer vacunas norteamericanas y postergó la salud pública por razones ideológicas. Esa decisión militante costó el trabajo y la vida de miles de argentinos», afirmó.

En el cierre, se metió de lleno en la campaña. «Este gobierno ha defraudado la confianza de los argentinos. Espero que en las elecciones de octubre sea derrotado ampliamente para acotar el daño incalculable que está cometiendo».

Y concluyó un reclamo: «Dejen de mentir».

La carta completa
A partir de la denuncia intempestiva que funcionarios bolivianos dieron a conocer el jueves pasado, quiero desmentir de manera rotunda la veracidad de esas acusaciones y, al mismo tiempo, repudiar la carta que el presidente Alberto Fernández envió a las autoridades bolivianas expresando “dolor y vergüenza” sobre esos hechos falsos en los que quieren involucrarme. En un solo acto Alberto Fernández logró devaluar su palabra y su firma.

Para conocimiento de la opinión pública, aclaro que en noviembre de 2019, tras las denuncias de fraude y la posterior renuncia de Evo Morales y en línea con la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, la Argentina prestó ayuda humanitaria. Dimos asilo en la embajada argentina a funcionarios de Evo Morales e incluso sus familias, junto a periodistas argentinos asignados en ese país.

Los propios protagonistas locales, tanto el ex embajador argentino Normando Álvarez García como el ex comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, desmintieron la denuncia de conspiración y la autenticidad de la prueba que se presenta con apariencia documental. Todo lo dicho es falso. Todo es mentira.

Sin embargo, estas acusaciones sin sustento nos sumergen otra vez en la dinámica alienante y paranoica de un gobierno débil que busca ocultar la realidad que lo acecha. El caso sirve otra vez para agredir la integridad de las fuerzas de seguridad al crear sospechas sobre ellas.

Es una desgracia para todos los argentinos tener un presidente que carece de credibilidad; que dice algo y que al poco tiempo se conoce que es mentira, que en todas sus declaraciones trata de falsear, engañar, esconder, que nunca cumple y siempre tiene excusas para echarle la culpa a otros.

Uso la palabra desgracia con un sentido muy concreto, y específicamente para recordar la desgracia que produjo la suma de mentiras pronunciadas por Alberto Fernández y su gobierno durante la pandemia. Esta persecución de la que soy objeto es justamente un nuevo intento de desviar la atención del fracaso en el manejo de la pandemia, del fracaso económico y del fracaso de la gestión de las vacunas. Al respecto, el gobierno puede dar muchas explicaciones sobre por qué no tuvimos a tiempo las vacunas que teníamos que tener, pero sin importar lo que diga, todos sabemos que miente. Sabemos que no quiso traer vacunas norteamericanas y postergó la salud pública por razones ideológicas. Esa decisión militante costó el trabajo y la vida de miles de argentinos.

Este gobierno ha defraudado la confianza de los argentinos. Espero que en las elecciones de octubre sea derrotado ampliamente para acotar el daño incalculable que está cometiendo.

Dejen de mentir.

El pedido de perdón de Alberto Fernández
El jueves pasado, el gobierno de Bolivia, a cargo de Luis Arce, denunció que la gestión de Macri colaboró con la destitución del por entonces presidente Evo Morales, en 2019.

Rogelio Mayta, ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Rogelio Mayta, acusó al gobierno de Juntos por el Cambio de haber aportado «equipamiento y material para que se pueda reprimir la protesta social». Y lo hizo amparándose en una carta.

«Hoy hemos tenido acceso a un documento que pone en evidencia dos aspectos: primero, que el gobierno de Macri de la Argentina, en 2019, también aportó con equipamiento y material para que se pueda reprimir la protesta social para poder consolidar el gobierno que irrumpía el orden constitucional», dijo en una conferencia de prensa que tuvo amplia repercusión en nuestro país.

El Canciller boliviano fundamentó su acusación en una carta enviada por el entonces comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lara, donde «agradece» al ex embajador argentino, Normando Álvarez García, «la colaboración prestada».

La misiva exhibida por las autoridades del gobierno de Arce dice: «Agradecerle por la colaboración prestada a esta institución armada en el marco del apoyo internacional entre nuestros países debido a la situación conflictiva que vive Bolivia». La misma está fechada el 13 de noviembre de 2019.

La denuncia internacional disparó una inmediata respuesta del gobierno argentino, que según varios opositores hasta pareció coreografiada por el inmediato encadenamiento que hubo.

Es que tras la acusación, se conoció una carta del presidente Alberto Fernández para Luis Arce, en la que le pidió «disculpas» y le planteó que conocer la denuncia le provocó «dolor y vergüenza».

Ese fue apenas el comienzo de un cruce de acusaciones que viene sumando capítulos desde hace 48 horas, ahora con Macri dando a conocer su réplica.

Una de las primeras en pronunciarse fue la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien señaló que “nunca” pasó por sus manos un pedido para enviar este tipo de material a Bolivia en 2019.

«Se hizo todo lo contrario a lo que manifiesta el presidente (Alberto) Fernández: se ayudó a los funcionarios de Evo Morales, se resguardó la Embajada Argentina y a los periodistas que estaban bajo el asedio de los manifestantes», marcó.

«Nuestro país colaboró con Bolivia enviando gendarmes para proteger la Embajada de Argentina en La Paz, en la que se encontraban miembros del gobierno de Evo Morales, incluido su ministro del Interior, protegidos en nuestro territorio», dijo.

También rechazó la denuncia el exCanciller Jorge Faurie. «A través de la Cancillería argentina no se envió material de ningún tipo. Ni de papeles, ni de gases lacrimógenos, ni de ningún otro elemento, ya que no tengo conocimiento de cuáles son los que agradece la autoridad militar al embajador argentino en aquel momento».

Desde el kirchnerismo, la reacción fue opuesta. Ministros como Felipe Solá (Relaciones Exteriores) y Agustín Rossi (Defensa) se hicieron eco de la denuncia, hubo hasta un abogado allegado a Cristina Kirchner que esbozó la posibilidad de un pedido de captura internacional de Macri -que está en España- por parte del gobierno de Bolivia.

El propio Evo Morales cuestionó de manera categórica al expresidente al que acusó por delitos de lesa humanidad.

«Respetamos al gobierno de Macri por encima de las diferencias políticas porque fue elegido por el voto. No imaginamos que fuese capaz de cometer un delito de lesa humanidad tan abominable como el enviar material bélico a los golpistas para matar al pueblo boliviano indefenso», dijo.

Pero hubo otro elemento que enrareció aún más el asunto. Fue que el abogado del ex comandante involucrado en la acusación salió a denunciar que falsificaron la firma de su defendido, el comandante general de la Fuerza Aérea boliviana, Jorge Gonzalo Terceros Lar.

“Si se hace un cotejo, a simple vista, en la grafología existen pequeños puntos y una serie de descripciones, esa firma es dibujada, diferente a la natural. La sociedad debe darse cuenta que esa firma es adulterada”, dijo.

Otro dato fue la fecha de la carta, que esta firmada el 13/11/2019. Ese día, según el abogado de Terceros, el comandante había sido relevado de su cargo y “no era de su competencia hacer ese tipo de contactos”.

“El general, junto al Alto Mando Militar, presentó su renuncia a la entonces presidenta Jeanine Áñez el 13 de noviembre a las nueve de la mañana. Es imposible que haya mandado esa carta, además no es su competencia. El documento es falso y esto es uso de instrumento falsificado. El general Terceros pasó al servicio pasivo el 13 de noviembre de 2019 y presentaremos ante la Fiscalía la renuncia que presentó ese día”, sostuvo.

Normando Miguel Alvarez Garcia, embajador argentino en Bolivia durante los hechos denunciados, también desmintió la acusación.

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