Política

El armado opositorAlberto Fernández ya opera para vaciar de gobernadores el Peronismo Federal

Alberto Fernandez. Foto Enrique Garcia Medina.

Llamó a 10 mandatarios provinciales con el objetivo de dar volumen a su candidatura. Y prevé hablar con jefes sindicales. Apunta a debilitar al PJ no K, que se reúne este miércoles.

Alberto Fernández cosechó, apenas trascendió su inesperada candidatura, lo que sembró en los últimos meses: un scrum de gobernadores elogió en público su irrupción en el olimpo de los presidenciables. El candidato K habló con más de una decena de mandatarios y 9 de ellos salieron a elogiar su postulación y el corrimiento de Cristina Kirchner.

Entre las manifestaciones públicas de apoyo hay seis que fueron hechas por jefes provinciales que animaron la cita más potente de Alternativa Federal (AF), en diciembre pasado.

Los llamados a los gobernadores, de Fernández apuntaron a ensanchar el universo del PJ, arrimar actores que estaban distantes -y recelosos- y expandirse a territorios que se movían con lógica propia. «Hablar con todo el peronismo», repite.

El sábado agotó el teléfono con charlas y mensajes. Horas antes, junto a Santiago Cafiero, su mano derecha, planificó un operativo para hablar con todos los jefes provinciales y algunos jerarcas sindicales, como Héctor Daer y Hugo Moyano.

No se comunicó, según reconstruyó Clarín, con dos: el cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Manuel Urtubey. Otro que no está en su agenda es Luis Barrionuevo.

Este lunes, encarará el primer episodio de campaña: viajó a Santa Cruz para, entre otras actividades, visitar el local de «Los Muchachos Peronistas», la Unidad Básica de Néstor Kirchner. Nestorismo puro.

Se verá, también, con Alicia Kirchner y quizá se encuentre con Rosana Bertone, la gobernadora de Tierra del Fuego, que busca su reelección y una de las que se nutrió de las gestiones de Alberto F. en el cierre provincial.

Luego se abocará al diseño de la «campaña federal» donde pondrá a prueba el capital simbólico que colectó en estas primeras horas como candidato.

Hay dos previas. El cordobés Juan Schiaretti convocó para el miércoles a una reunión de AF con los postulantes Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey, Miguel Ángel Pichetto y Roberto Lavagna.

La otra es germinal. Hay sondeos para convocar un encuentro de gobernadores, se habla del sábado, que podría ser la contraofensiva de los que están a favor de la unidad. Ese movimiento puede cristalizar lo que se vio el fin de semana cuando Fernández, logró el respaldo publico de nueve gobernadores.

El bloque ligado al PJ Federal que saludo a Alberto F incluyó a Gustavo Bordet (Entre Ríos), Domingo Peppo (Chaco), Juan Manzur (Tucumán) Rosana Bertone (Tierra del Fuego), Gerardo Zamora (Santiago del Estero) y Sergio Casas (La Rioja).

Uñac y Lucía Corpacci, que nunca se sentaron en la mesa de Alberto Fernández, completaron el pelotón que habló de la bajada -a vice- de Cristina Kirchner. El domingo, desde La Pampa, se sumó Carlos Verna: dijo que la ex presidenta «busca cerrar la grieta porque Alberto Fernández es mucho más propenso al diálogo que la propia Cristina».

Desde que dejó el poder, la ex presidenta no logró, nunca, ese tipo de gestos de los jefes provinciales. A desgano, varios la aceptaron por urgencia electoral local: el voto K es una realidad que pesa en todos los dominios y en algunos es decididamente clave.

Fernández fue cirujano en esos acuerdos: maniobró para pactar con Bordet en Entre Ríos, fue clave para «neutralizar» a José Alperovich en Tucumán contra Juan Manzur, tejió para la unidad entre Rosana Bertone y La Cámpora en Tierra del Fuego.

Peppo, que pulsea con Jorge Capitanich en Chaco, apuesta a que medie en su favor. Casas, que no logró otra reelección y desespera por definir un sucesor.

​El efecto hipotético es doble: Fernández sumó músculo político al dispositivo del PJ que, a priori, le restó a Alternativa Federal. De los diez gobernadores de ese club, solo dos fueron críticos: Schiaretti y Urtubey.

Otros dos, Mariano Arcioni (Chubut) y Hugo Passalacqua (Misiones), quedaron en zona neutral. Hay gobernadores en otra sintonía. Uñac militó a Lavagna pero no se sumo a AF. Corpacci pide unidad y estuvo con Cristina en el PJ.

Al margen, Alicia K., Gildo Insfrán y Alberto Rodríguez Saá, más cercanos al PJ de Cristina.

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